Saber contar una historia, armarla bien, adecuarla al interlocutor, sacrificar la verdad a la verosimilitud: éstas son en muchos casos condiciones necesarias –no suficientes- para librarse de las miserias adicionales que comporta la miseria. Mentir a quienes deciden para que no te hundan más en esa lucha desigual entre relator y juez. Y cuando dices la verdad, guardarte mucho de a quién se la dices, en qué condiciones; elegir el momento, el lugar y el interlocutor. Paradójicamente las condiciones para decir verdades son muy restrictivas.

Artículo de Enrique Martín Criado publicado en Diagonales.com 02/11/2018

Las últimas encuestas electorales sobre la intención de voto elaboradas por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en España arrojan una considerable ventaja para el PSOE. Estos datos han suscitado una furiosa polémica, ya que el nuevo director del CIS ha cambiado la cocina, esto es, la forma de estimar la intención de voto a …